martes, 26 de marzo de 2013

Telecomunicaciones en emergencias y desastres


Para poder mantener un contacto rápido y eficaz con los servicios de salud y el personal de ayuda local, así como con las organizaciones gubernamentales, no gubernamentales, privadas e internacionales implicadas en la ayuda, es esencial disponer de un servicio de comunicación adecuado para casos de emergencias.

En la mayoría de los países, el gobierno destina radiofrecuencias específicas y equipamientos al ejército, a los servicios de bomberos y urgencias, a la policía, a los radioaficionados, al sector privado, etc., siguiendo las normas establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicación (ITU), un organismo de las Naciones Unidas.

En el último decenio, las tecnologías de los servicios de telecomunicaciones experimentaron un enorme crecimiento. Los mensajes de voz, el teléfono celular y por vía satélite y las teleconferencias son algunas de las opciones ofrecidas por una creciente variedad de proveedores de servicios. También cambió la administración de los bienes y los servicios de telecomunicaciones. En algunos países, el control estatal pasó a empresas privadas y en otros, estas empresas cooperan con el estado en la administración del sistema.

Sin embargo, aún no se dispone de comunicaciones fiables de bajo costo en todo el mundo. El progresivo reconocimiento de la enorme importancia de las comunicaciones, tanto nacionales como internacionales, al que contribuyeron los nuevos servicios portátiles por vía satélite y la enorme popularidad de la Internet, permite esperar un acceso más amplio a las telecomunicaciones. A continuación, se hará un breve resumen de los servicios existentes y de su fiabilidad y utilidad en la gestión en casos de desastres.

Comunicaciones por radio

En las situaciones de desastres, los sistemas de radio ofrecen muchas ventajas. Sin embargo, aunque sus costos de funcionamiento son bajos, la instalación y el mantenimiento de sistemas eficaces puede generar gastos elevados. En la mayoría de los países, los servicios de bomberos y de urgencias médicas, el ejército, la policía y otras instituciones relacionadas mantienen cierto tipo de enlace radiofónico, aunque los sistemas suelen funcionar de forma independiente. El sector salud debe asegurar su conexión con el sistema o sistemas nacionales, aprovechando la experiencia técnica del personal capacitado. A continuación, se hace un resumen de la tecnología disponible y sus amplios usos posibles.

Alta frecuencia (HF) y banda lateral única (SSB)


Los coordinadores del sector salud para la gestión de desastres suelen utilizar la HF para comunicarse a larga distancia cuando ocurre algún desastre. Esta comunicación se efectúa de un punto a otro y permite la transmisión de voz y datos a baja velocidad en las instalaciones fijas en el cuartel general de campo y las oficinas regionales, y entre ambas. Las unidades móviles de HF y SSB pueden usarse de la misma forma (aunque, por definición, se consideran unidades “móviles” las instaladas de forma permanente en los vehículos) y lo mismo sucede con las unidades transportables integradas en paquetes de comunicaciones diseñados para ser desplegados en lugares fijos en breve plazo.

Una ventaja importante de las redes HF y SSB es que los costos del material son mínimos (US$ 4.000 a US$ 5.000 para los componentes básicos de un sistema de voz y datos) y su uso es gratuito. Un inconveniente es que, debido a su amplia difusión, resulta difícil disponer de las frecuencias de HF necesarias para que el sistema funcione. Al mismo tiempo, las transmisiones por HF se encuentran sujetas a los efectos de propagación que se producen en forma diaria y estacional.

La distancia eficaz para las comunicaciones de voz por HF oscila entre 2.000-3.000 km a 10.000 km, lo que suele bastar para establecer comunicación entre las operaciones de campo y el cuartel general nacional. El uso de una tecnología avanzada (p. ej., Pactor Level 2, Clover y otros sistemas de datos) junto con el de los modems más potentes permite la comunicación eficaz de datos en todo el mundo.

Comunicación por radio manual de muy alta frecuencia (VHF)

Para la comunicación a corta distancia (dentro de ciudades o de regiones geográficas de unos 100 km), es habitual el uso de las radios manuales de VHF para las comunicaciones entre las autoridades nacionales, los organismos internacionales o las organizaciones no gubernamentales. Lo mismo que sucede con las radios usadas para distancias largas, las radios VHF son relativamente baratas y su uso no genera gastos. Sin embargo, la utilización de equipos de VHF está sometida a la concesión de una licencia y el número de frecuencias asignadas es limitado, por lo que el proceso requiere considerables negociaciones con las autoridades locales de telecomunicaciones. En ausencia de la comunicación telefónica habitual, las radios de VHF proporcionan una función administrativa básica y vital. Otra función importante es la seguridad y, además, permiten mantener el contacto con el personal que se desplaza de unas partes de la ciudad a otras.

Radioaficionados



Históricamente, los radioaficionados fueron los primeros en poner a disposición de los gobiernos y el personal de emergencia sus redes de comunicaciones locales durante los desastres e inmediatamente después de ocurridos estos.

En general, puede afirmarse que estos servicios gozan de una elevada capacidad de supervivencia. Aunque lo más probable es que los radioaficionados entren en actividad después de un desastre que provoque cortes de la corriente eléctrica y destruya las líneas telefónicas, a menudo también apoyan la propagación y la transmisión de la información en fases previas al desastre. Los radioaficionados suelen ser personas muy motivadas, dispuestas y preparadas para trabajar en las condiciones extremas que se producen durante las emergencias agudas, cuando se necesitan personas que dispongan tanto de un sólido conocimiento técnico como de la capacidad de improvisación. Aunque la mayoría de ellos pertenecen a grupos organizados y muestran un gran sentido de la disciplina y la responsabilidad, la exactitud de su información puede ser muy variable. Para evitar el peligro de que se transmitan informaciones inexactas, no confirmadas o no fidedignas, es necesario desarrollar una coordinación directa y estrecha entre estos grupos y los responsables de las telecomunicaciones de emergencia.

En la mayoría de los países, los radioaficionados obtienen sus licencias del gobierno. Algunos gobiernos establecen grandes limitaciones para el uso de estas instalaciones. La Unión Internacional de Radio Aficionados coordina las actividades de los servicios de aficionados y apoya activamente su introducción en los países en los que aún no se reconoce completamente su valor.

Fuente: http://helid.digicollection.org/en/d/Jh0202s/14.html