miércoles, 1 de agosto de 2012

En emergencias o desastres, la lactancia materna es vital para la supervivencia infantil.

por Lic. Eliana Alvarez Di Fino
Equipo de Nutrición para Emergencias y Desastres

1 al 7 de agosto: Semana de la Lactancia Materna

Los lactantes y los niños se cuentan entre las víctimas más vulnerables de las situaciones de emergencias o desastres. La interrupción de la lactancia natural y la alimentación complementaria inadecuada acentúan el riesgo de malnutrición, enfermedad y mortalidad (OMS, 2003).

En todas las situaciones, la mejor forma de evitar la malnutrición y la mortalidad en lactantes y niños de corta edad es asegurarse de que la lactancia materna comienza en una hora tras el nacimiento y de que no reciben ningún otro alimento ni líquido (ni siquiera agua) más que la leche materna hasta los seis meses de edad, así como de que continúa practicándose la lactancia materna, complementada con otros alimentos adecuados, hasta los dos años o más. Incluso en situaciones de emergencia, debería procurarse crear y mantener un entorno propicio para la alimentación frecuente de los niños con leche materna al menos hasta que cumplen los dos años de edad (OMS, 2009). La leche materna ofrece una fuente excelente de nutrición para los niños y, especialmente cuando no hay agua potable, contribuye a proteger a los niños contra enfermedades infecciosas transmitidas por el agua.

DERRIBAR MITOS
Existen muchos mitos que rodean la lactancia materna durante las crisis: que las mujeres sometidas a tensión o que sufren a causa de la desnutrición no pueden amamantar, por ejemplo, o que las mujeres que han dejado de lactar no pueden comenzar otra vez.

Más peligroso es el impulso de los donantes, muy frecuente, de enviar fórmulas infantiles o sucedáneos de la leche materna a las zonas de desastre, menoscabando las prácticas de lactancia materna que se lleven a cabo en el lugar y las actividades para lograr que aumente el número de madres que administran leche materna a sus hijos (UNICEF, 2009).

PROTECCIÓN DE LA LACTANCIA MATERNA
Por lo tanto, en situaciones de emergencias o desastres, la atención debe centrarse en la protección y apoyo, de forma activa, de la lactancia materna; por ejemplo, estableciendo “rincones” seguros para las madres y los lactantes, servicios de orientación individualizada y sistemas de apoyo entre madres.    
Como parte de su preparación para emergencias, los hospitales y otros servicios de atención de salud deben contar con profesionales formados que puedan ayudar a las mujeres a comenzar la lactancia materna y superar las dificultades (OMS, 2009).